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"Yoga en Silla" no es un estilo de yoga formal, sino el nombre de una clase que adapta las posturas (asanas), la respiración (pranayama) y la meditación del yoga para realizarse sentado en una silla (a veces también de pie con apoyo). Es una modalidad accesible, segura e inclusiva, ideal para personas con movilidad reducida, adultos mayores, personas con lesiones, o cualquier persona que prefiera o necesite evitar el suelo.
Yoga en Silla (también llamado Chair Yoga) es una adaptación del yoga tradicional (principalmente Hatha Yoga) que se realiza sentado en una silla (ocasionalmente de pie con apoyo en la silla). Las posturas se modifican para no requerir estar en el suelo, levantarse del suelo, o mantener el equilibrio sin soporte. Incluye estiramientos suaves, fortalecimiento, respiración consciente y relajación, todo adaptado a las capacidades de personas con movilidad reducida, adultos mayores, personas con lesiones crónicas, esclerosis múltiple, artritis, dolor de espalda, obesidad, o en rehabilitación postoperatoria. Es una práctica secular, segura y altamente inclusiva.
El Yoga en Silla comenzó a desarrollarse en Occidente (Estados Unidos y Europa) en la década de 1980, como respuesta a la necesidad de llevar el yoga a adultos mayores y personas con discapacidad física. Se popularizó en la década de 1990 y 2000 con la publicación de los primeros libros y la integración en centros de rehabilitación, residencias de ancianos y programas de salud pública.
Hitos importantes:
1980s: Lakshmi Voelker (EE.UU.) creó el método "Lakshmi Voelker Chair Yoga" , pionero en adaptar posturas clásicas a la silla.
1990s: Suzie Carmack adaptó el yoga para personas con esclerosis múltiple y otras enfermedades crónicas.
2000s: El yoga en silla se integró en programas de Yoga Alliance y en la formación de instructores (designación "RCYT" - Registered Children's Yoga Teacher, y adaptaciones para adultos mayores).
2010s: Explosión de clases en línea, especialmente durante la pandemia de COVID-19 (cuando las clases presenciales no eran posibles).
No hay un fundador único, pero varias figuras clave contribuyeron:
Lakshmi Voelker (EUA): Pionera del método "Lakshmi Voelker Chair Yoga" (1980s). Adaptó más de 100 posturas de yoga clásico a la silla.
Suzie Carmack (EUA): Autora de "Chair Yoga for Seniors" y formadora internacional. Especialista en yoga para enfermedades crónicas.
Edie C. H. (Yoga for All): Fundadora de "Yoga for All" , organización que promueve el yoga inclusivo para personas con discapacidad.
Swami Sivananda (tradición): Sus centros han ofrecido yoga en silla desde la década de 1960 (muy temprano).
Importante: El yoga en silla no es un estilo cerrado; cada instructor puede desarrollar su propio método, siempre priorizando la seguridad y la accesibilidad.
El Yoga en Silla adapta las técnicas del yoga para realizarse sin necesidad de estar en el suelo:
Accesibilidad universal: Cualquier persona, independientemente de su edad, peso, condición física o movilidad, puede practicar.
Seguridad ante todo: La silla proporciona estabilidad (previene caídas) y soporte para la espalda, caderas y rodillas.
Simplicidad: Las posturas se simplifican (menor rango de movimiento, sin equilibrio complejo).
Respiración y relajación: Componentes clave (no se descuidan a pesar de la adaptación física).
"El yoga es para todos" : No importa la edad o la condición física; todos pueden beneficiarse.
"La silla no es una limitación, es una herramienta" : Permite explorar posturas que de otra forma serían imposibles.
"Escucha a tu cuerpo" : Se enfatiza no forzar ninguna postura; el dolor es una señal de parar.
Mejorar la movilidad articular (especialmente en hombros, columna, caderas).
Mantener o aumentar la fuerza muscular (sin sobrecargar articulaciones).
Aliviar dolores crónicos (espalda, cuello, rodillas).
Mejorar la circulación y reducir la rigidez.
Reducir el estrés y la ansiedad (respiración y meditación).
Mejorar el equilibrio (incluso sentado, se trabaja el core).
Facilitar la socialización (clases grupales en residencias o centros).
¿Cómo se practica o desarrolla?
Una sesión de yoga en silla dura típicamente 45 a 60 minutos. Todo se hace con la persona sentada en una silla firme (sin ruedas) con respaldo recto.
Sentado con la espalda recta (sin apoyarse en el respaldo si es posible).
Pies apoyados planos en el suelo (si no llegan, se pone una caja o libros bajo los pies).
Rodillas alineadas con las caderas (ángulo de 90 grados).
Manos descansando en los muslos o en el regazo.
Centramiento y respiración (5-10 min): Sentado, ojos cerrados, respiración abdominal (mano en el vientre).
Calentamiento (10-15 min): Movimientos suaves: círculos de tobillos, elevación de talones, círculos de muñecas, elevación de brazos, rotación de hombros, inclinaciones laterales de cuello.
Posturas de pie (con apoyo en la silla, 10-15 min): De pie detrás de la silla, agarrándose del respaldo: Tadasana (montaña), Utkatasana (silla - irónico, pero la postura se hace de pie), Trikonasana (triángulo) con apoyo.
Posturas sentadas (15-20 min): Marjaryasana-Bitilasana (gato-vaca sentado), Parivrtta Sukhasana (torsión sentada), Balasana (niño) inclinándose hacia adelante sobre las piernas, Setu Bandhasana (puente) levantando caderas de la silla (con apoyo).
Respiración y meditación (5-10 min): Técnicas simples: respiración de 3 partes, Nadi Shodhana (respiración alterna) sin tapar la nariz (solo con la mano).
Relajación final (5-10 min): Sentado, inclinado hacia adelante sobre el regazo (o sobre un cojín en la mesa), o semirrecostado en la silla (con la cabeza apoyada en un cojín).
Posturas típicas adaptadas a silla:
Tadasana (montaña): Sentado, piernas en ángulo recto, brazos a los lados.
Uttanasana (pinza de pie): Sentado, inclinarse hacia adelante, llevando el pecho hacia los muslos.
Trikonasana (triángulo): Sentado, abrir piernas (si es posible), inclinarse hacia un lado.
Virabhadrasana (guerrero): De pie, sujetando el respaldo de la silla, flexionar una rodilla.
Garudasana (águila): Sentado, cruzar brazos y piernas (si es posible).
Balasana (niño): Inclinarse hacia adelante, apoyando el pecho en un cojín sobre las piernas.
Savasana (relajación final): Sentado, inclinado hacia adelante o semirrecostado.
Silla adecuada: Firme, sin ruedas, con respaldo recto (no de oficina giratoria). Altura que permita pies planos en el suelo.
Props adicionales: Cojines (para apoyar la espalda baja o elevar los pies), bloques de espuma (para elevar manos), cinturón (para estiramientos).
Ritmo: Lento, con pausas frecuentes (no hay fatiga).
Respiración: Natural, suave; se evitan técnicas forzadas (kapalabhati no recomendada para hipertensos).
Música: Opcional (suave, ambiental).
Ropa: Cómoda, que permita movimiento.
No se requiere yoga mat, Todo se hace sobre la silla.
Elementos o puntos clave a destacar
Seguridad ante todo: La silla elimina el riesgo de caídas (muy importante para adultos mayores o personas con osteoporosis).
Accesibilidad universal: Personas en silla de ruedas pueden practicar (con adaptaciones adicionales).
Dignidad y autonomía: No se fuerza a nadie a estar en el suelo si no puede o no quiere.
Beneficios comprobados: Estudios muestran que el yoga en silla reduce el dolor lumbar, mejora la movilidad en artrosis, reduce la depresión en adultos mayores, y mejora la calidad de vida en personas con esclerosis múltiple o Parkinson.
Bajo costo: Solo se necesita una silla (y opcionalmente algún cojín).
Puede hacerse en espacios pequeños: Oficina, casa, residencia, hospital.
No es solo para ancianos: También para personas con lesiones, obesidad, fibromialgia, fatiga crónica, embarazo avanzado, etc.
Socialización: Clases grupales en residencias o centros de día fomentan la comunidad.
¿Para quién es recomendado?
Adultos mayores (60+): Sí. Es una de las mejores opciones (seguro, suave, efectivo).
Personas con movilidad reducida (lesiones, artritis, Parkinson, esclerosis múltiple): Sí (con adaptaciones específicas para cada condición).
Personas con dolor crónico de espalda (lumbar, ciática): Sí. La silla soporta la columna.
Personas con obesidad severa: Sí. Evita la incomodidad o imposibilidad de estar en el suelo.
Personas en rehabilitación postoperatoria (cadera, rodilla, columna): Sí (con autorización médica y adaptaciones).
Personas con vértigo o problemas de equilibrio: Sí. La silla da seguridad.
Personas con fatiga crónica (fibromialgia, síndrome de fatiga crónica): Sí. Las sesiones son suaves y cortas.
Mujeres embarazadas (tercer trimestre): Sí. Permite posturas seguras sin acostarse boca arriba.
Personas que trabajan en oficina (para hacer pausas activas): Sí. Se puede hacer en la silla del escritorio.
Personas sin ninguna limitación que quieren una práctica suave: Sí. Es un excelente complemento al yoga regular.
Fracturas agudas (no mover articulaciones afectadas).
Trombosis venosa profunda no tratada (riesgo de desprender un coágulo).
Cirugías recientes (seguir indicaciones médicas).
Dolor agudo no diagnosticado (consulta primero).
Principales exponentes y difusores
Lakshmi Voelker: Pionera del método "Lakshmi Voelker Chair Yoga".
Suzie Carmack: Autora de "Chair Yoga for Seniors" y formadora internacional.
Edie C. H.: Fundadora de "Yoga for All" (accesibilidad).
Lynn Lehmkuhl: Autora de "Chair Yoga: Sit, Stretch, and Strengthen Your Way to a Happier, Healthier You".
Sherry Zak Morris: Fundadora de "Chair Yoga by Sherry" (YouTube muy popular).
México: CDMX, Yoga en Silla México (formaciones). Clases en centros de día, residencias de ancianos, y estudios en CDMX, GDL, MTY, Querétaro.
Argentina: Cecilia Raschia (Buenos Aires), pionera en yoga para adultos mayores.
Brasil: Yoga na Cadeira Brasil (muy popular).
Chile, Colombia, Perú: Comunidades activas, especialmente en residencias de ancianos y centros de rehabilitación.
Residencias de ancianos (actividades programadas).
Centros de día, centros comunitarios, bibliotecas (a menudo ofrecen clases gratuitas o de bajo costo).
Hospitales y centros de rehabilitación (como parte de la terapia).
Estudios de yoga (cada vez más ofrecen "Chair Yoga" o "Yoga en Silla").
Gimnasios (clases para adultos mayores).
YouTube: Canales como Chair Yoga with Sherry (muy popular), Yoga with Adriene (tiene algunas clases de silla), Suzie Carmack, Lakshmi Voelker Chair Yoga.
Apps: Glo (tiene una sección de "Chair Yoga"), SilverSneakers (para adultos mayores), Down Dog (tiene modo "Chair Yoga").
Clases por Zoom: Muchas instructoras ofrecen clases grupales o privadas en línea.
Programas de televisión: En algunos países, hay programas de yoga en silla para adultos mayores (ej. en EE.UU., PBS).
Lakshmi Voelker Chair Yoga Teacher Training (formación internacional).
Chair Yoga Teacher Training (Yoga Alliance): Algunas escuelas ofrecen certificación (requiere RYT-200 previo o no, según el programa).
Yoga for Seniors Training (muchas veces incluye yoga en silla).
Formaciones locales en México, Argentina, Brasil (certificadas por Yoga Alliance).
Datos curiosos o controversias
¿Es "yoga de verdad"?: Algunos puristas argumentan que el yoga requiere posturas en el suelo. Los defensores responden que el yoga es sobre la unión de cuerpo, mente y respiración, no sobre la ubicación geográfica del cuerpo.
Respaldo científico: Numerosos estudios avalan el yoga en silla para reducir el dolor lumbar (hasta un 40%), mejorar la movilidad en artrosis de rodilla, reducir la depresión en adultos mayores, y mejorar el equilibrio (reducción de caídas).
Yoga en silla de ruedas: El yoga en silla se adapta fácilmente a sillas de ruedas (los mismos principios, solo que la silla tiene ruedas, se debe bloquear). Existe también el "Yoga en Silla de Ruedas" más específico.
Yoga en oficinas: Es cada vez más común en empresas como pausa activa (10-15 minutos en la silla del escritorio). Mejora la productividad y reduce el estrés laboral.
Beneficios cognitivos: Estudios muestran que el yoga en silla mejora la función cognitiva en adultos mayores (memoria, atención, función ejecutiva).
Preguntas frecuentes sobre Yoga en Silla
Sí, con adaptaciones adicionales. Principios similares:
La silla de ruedas debe estar bloqueada (frenos puestos) para que no se mueva.
Si no puedes apoyar los pies en el suelo (porque los reposapiés están elevados), asegúrate de que los pies estén cómodos y apoyados (puedes usar un cojín debajo).
Las posturas se modifican según tu movilidad. Por ejemplo, si no puedes mover las piernas, te enfocas en brazos, torso y cabeza.
Muchos instructores de yoga en silla tienen formación específica en yoga adaptado para silla de ruedas.
Busca clases etiquetadas como "Adaptive Yoga" o "Wheelchair Yoga" si quieres algo más específico.
Sí y no. Características de una buena silla para yoga en silla:
Firme, sin ruedas (o con ruedas bloqueables). Las sillas giratorias son peligrosas porque pueden moverse durante las posturas.
Respaldo recto (no reclinable ni demasiado acolchado). Necesitas poder mantener la espalda recta sin hundirte.
Altura adecuada para que tus pies apoyen planos en el suelo (ángulo de 90 grados en rodillas y caderas).
Sin brazos (o con brazos removibles). Los brazos fijos limitan el movimiento lateral (ej. torsiones).
Silla de oficina típica (giratoria, con ruedas): No es ideal (peligro de caída). Si no tienes otra, bloquea las ruedas, asegúrate de que no gire, y ten cuidado.
La mejor opción: Una silla de comedor de madera o plástico duro, sin ruedas, con respaldo recto.
Sí, con precauciones. Recomendaciones específicas:
Para dolor de rodilla: Evita posturas que impliquen cruzar la pierna sobre la otra (ej. "Garudasana" adaptado) o levantar la pierna mientras está flexionada. Mantén las rodillas alineadas con las caderas (ángulo de 90 grados). Usa un cojín bajo los pies si es necesario.
Para reemplazo de cadera (postoperatorio): Sigue las indicaciones de tu médico/fisioterapeuta (a menudo, evitar cruzar las piernas, flexionar más de 90 grados la cadera, o girar la pierna hacia adentro). En yoga en silla, evita: torsiones profundas de columna con piernas fijas, llevar el pie hacia la rodilla opuesta (Baddha Konasana adaptado). Siempre informa al instructor sobre tu cirugía y restricciones.
Regla general: Si duele, no lo hagas. No hay postura obligatoria. Escucha a tu cuerpo