26 años cultivando Bienestar en San Luis Potosí.
Yoga Restaurativo es una práctica de yoga suave y pasiva que utiliza accesorios (props) como bloques, mantas, cinturones, bolsteres (cojines largos) y almohadillas para sostener completamente el cuerpo en posturas (asanas) mantenidas durante largos períodos (generalmente de 5 a 20 minutos). El objetivo no es estirar o fortalecer, sino inducir una relajación profunda en el sistema nervioso, activando la respuesta de "reposo y digestión" (parasimpático). Es una práctica de "no hacer" , donde el cuerpo se entrega completamente al soporte de los accesorios.
El Yoga Restaurativo fue desarrollado en la década de 1970 en Estados Unidos, como una evolución del método de B.K.S. Iyengar (quien ya usaba props para la alineación). Sin embargo, su creadora reconoce que se inspiró en su maestro, B.K.S. Iyengar, y en la observación de cómo el cuerpo se relaja cuando está completamente sostenido.
Fue creado por Judith Hanson Lasater (nacida en 1947), una fisioterapeuta y maestra de yoga estadounidense, discípula de B.K.S. Iyengar.
Judith Hanson Lasater: Doctorada en psicología y fisioterapeuta. Creó el Yoga Restaurativo en la década de 1970, basándose en el método Iyengar (uso de props) y en su conocimiento de la fisiología del estrés. Escribió el libro clásico "Relax and Renew: Restful Yoga for Stressful Times" (1995).
B.K.S. Iyengar (1918-2014): Su maestro. Iyengar ya usaba props para permitir a los estudiantes mantener posturas cómodamente por más tiempo. Lasater profundizó ese enfoque y lo orientó específicamente a la relajación.
Importante: Aunque Lasater es la principal exponente, el Yoga Restaurativo no es una "marca registrada"; muchos profesores lo enseñan con variaciones.
El Yoga Restaurativo se basa en la fisiología del sistema nervioso y en el concepto de relajación consciente.
Posturas pasivas: El cuerpo está completamente apoyado por props, de modo que no hay esfuerzo muscular (excepto para mantener la postura mínima).
Mantenimiento prolongado: Las posturas se sostienen de 5 a 20 minutos, permitiendo que los músculos se relajen profundamente y que la mente se calme.
Respiración consciente: Se observa la respiración natural (sin forzarla), lo que ayuda a activar el sistema nervioso parasimpático.
"No hacer" : A diferencia del Hatha o Vinyasa, no hay movimiento activo ni esfuerzo. El trabajo es "dejarse hacer".
Activar el sistema parasimpático: El estrés crónico mantiene activo el sistema simpático (lucha/huida). El Yoga Restaurativo lo contrarresta, reduciendo el cortisol y la tensión.
El descanso como práctica: Descansar profundamente no es "perder el tiempo", sino una práctica esencial para la salud integral.
Reducir el estrés, la ansiedad y el insomnio.
Calmar el sistema nervioso.
Favorecer la recuperación de lesiones o enfermedades.
Mejorar la capacidad de relajarse conscientemente.
Preparar el cuerpo para la meditación (calmando la inquietud física).
Una sesión típica de Yoga Restaurativo dura entre 60 y 90 minutos. Se realizan solo 4 a 6 posturas, cada una mantenida de 5 a 20 minutos. El ritmo es extremadamente lento; la mayor parte del tiempo se está quieto.
Preparación (5-10 min): Preparación de props (mantas, bolsteres, bloques, cinturones). Se explica la postura y cómo usar los accesorios.
Postura 1 (ej. Supta Baddha Konasana, 10-15 min): Acostado boca arriba, plantas de los pies juntas, rodillas abiertas, sostenidas por bloques o mantas. Ojos cerrados, respiración natural.
Postura 2 (ej. Viparita Karani, 10-15 min):Piernas elevadas en la pared, torso acostado, sostenido por manta o bolster.
Postura 3 (ej. postura del niño con soporte, 10-15 min): Sentado sobre los talones, torso inclinado hacia adelante sobre un bolster o manta.
Postura 4 (ej. torsión suave acostada, 5-10 min): Acostado boca arriba, rodillas flexionadas y caídas hacia un lado, sostenidas por props.
Relajación final (Savasana, 15-20 min): Savasana con props (ojos cubiertos, manta, bolster bajo las rodillas).
Props abundantes: Se usan mantas, bolsteres, bloques, cinturones, sillas, paredes, cojines para ojos (eye pillows).
Postura cómoda y sostenida: No debe haber dolor ni esfuerzo. Si hay molestia, se ajusta el prop.
Temperatura ambiente: Se recomienda una sala cálida (sin frío) para evitar que el cuerpo se tense.
Música opcional: Puede usarse música suave o silencio.
Luz tenue: Para favorecer la relajación.
Pasividad total: No se activan músculos (excepto para respirar). Es el opuesto al Power Yoga.
Props como herramienta esencial: Sin props, no es Yoga Restaurativo (sería solo posturas pasivas incómodas).
Posturas pocas y largas: Calidad sobre cantidad. Menos es más.
No hay "estirar": Los estiramientos son secundarios; el foco es la relajación.
Alta accesibilidad: Cualquier persona puede practicar, incluso con movilidad reducida, lesiones o enfermedades crónicas.
Efecto acumulativo: Los beneficios (reducción del estrés) aumentan con la práctica regular.
No es "dormir": Se mantiene la conciencia (aunque sea un estado de duermevela). Si te duermes, no pasa nada, pero el objetivo es estar consciente.
Personas con estrés crónico, ansiedad, insomnio: Sí. Es ideal.
Personas con fatiga, burnout: Sí. Ayuda a restaurar energía.
Personas con dolor crónico (fibromialgia, artritis, migrañas): Sí. El soporte de los props alivia las tensiones.
Personas con lesiones o postoperatorios: Sí (con supervisión y adaptaciones). Excelente para rehabilitación.
Personas mayores o con movilidad reducida: Sí. Se puede practicar en silla o incluso en cama.
Principiantes : Sí. No requiere experiencia previa.
Mujeres embarazadas (todos los trimestres): Sí (con adaptaciones, evitando acostarse boca arriba después del primer trimestre).
Personas con hipertensión: Sí. La relajación ayuda a bajar la presión.
Personas con depresión severa: Sí, pero como complemento al tratamiento médico (no como sustituto).
Personas muy activas que les cuesta "no hacer nada": Sí. Puede ser desafiante al principio, pero es especialmente beneficioso para ellos.
Principales exponentes y difusores
Judith Hanson Lasater: Creadora del Yoga Restaurativo, autora de Relax and Renew, fundadora del Restorative Yoga Teacher Training.
B.K.S. Iyengar (1918-2014): Su maestro; el uso de props en Iyengar influyó directamente.
Patricia Walden: Discípula de Iyengar, coautora de Yoga Journal, difusora del Yoga Restaurativo.
Lynn Stoller: Discípula de Lasater, formadora internacional.
Roger Cole: Fisiólogo y profesor de yoga, investiga los efectos del Yoga Restaurativo en el sistema nervioso.
México: Instructores certificados por Lasater en CDMX, Guadalajara, Monterrey, Tepoztlán y SLP. Hay formaciones periódicas (ej. Restorative Yoga México).
Argentina: Buenos Aires tiene varios centros que ofrecen Yoga Restaurativo, con formaciones locales.
Brasil: Comunidad activa en São Paulo y Río, con referentes locales.
Chile, Colombia, Perú: Comunidades pequeñas pero en crecimiento, a menudo como parte de formaciones de yoga integral.
Estudios de yoga (busca "Yoga Restaurativo" o "Restorative Yoga"). No es tan común como Hatha o Vinyasa, pero hay oferta en ciudades grandes.
Centros de bienestar y spas (suelen ofrecer sesiones individuales).
Formaciones con Judith Lasater (ocasionalmente hay talleres en México y Latinoamérica; sigue su página).
Judith Hanson Lasater (judithlasater.com): Cursos en línea, meditaciones, formaciones.
YouTube: Busca "Restorative Yoga with props". Canales: Yoga with Adriene (tiene algunas sesiones restaurativas), The Yoga Collective, Prabhakar Yoga.
Apps: Glo (tiene clase de Yoga Restaurativo), Insight Timer (gratuita, con meditaciones y algunas prácticas restaurativas).
Patreon de Judith Lasater: Contenido exclusivo.
Judith Hanson Lasater (Relax and Renew Training): Formación presencial y en línea de varios niveles (nivel 1, nivel 2, avanzado). Certifica a instructores.
Otras escuelas: Muchas formaciones de yoga integral (RYT-200) incluyen módulos de Yoga Restaurativo, pero no certifican específicamente.
¿Es yoga o es siesta?: Muchas personas confunden el Yoga Restaurativo con una siesta. La diferencia es que en el Yoga Restaurativo se mantiene la conciencia (aunque sea un estado de duermevela). Si te duermes completamente, no pasa nada, pero el objetivo es estar relajado y consciente.
Respaldo científico: Estudios han demostrado que el Yoga Restaurativo reduce el cortisol (hormona del estrés), la presión arterial, la ansiedad y la depresión. También mejora la calidad del sueño y la función inmunológica.
Accesibilidad de props: Una crítica es que se necesitan muchos accesorios (bolsteres, mantas, etc.), lo que puede ser costoso. Sin embargo, se pueden improvisar con almohadas, mantas dobladas y toallas. La postura es más importante que los props caros.
Contraindicaciones en trauma: Para personas con trastorno de estrés postraumático (TEPT), estar pasivas y con ojos cerrados puede ser desencadenante (sensación de vulnerabilidad). En estos casos, se recomienda practicar con los ojos abiertos y modificaciones (ej. postura sentada en lugar de acostado).
No es "yoga caliente": A diferencia del Bikram o Hot Yoga, el Yoga Restaurativo no debe practicarse en una sala caliente (más de 25°C). El calor extremo puede ser agotador y contraproducente para la relajación profunda.
No necesariamente. Puedes improvisar con elementos que ya tienes:
Mantas: mantas de lana o de algodón dobladas.
Bolster (cojín largo): usa un rollo de toallas grandes o una almohada larga.
Bloques: libros gruesos (de tapa dura) o cajas pequeñas.
Cinturón: corbata, pañuelo largo, o cinturón de albornoz.
Eye pillow (cojín para ojos): pañuelo doblado o antifaz para dormir.
Pared y silla: como soporte.
Con unos 5-10 minutos de preparación, puedes montar las posturas básicas. Lo importante es que los props sean firmes (no se desinflen) y te den soporte completo.
Sí, es muy recomendable. De hecho, es común integrarlo al final de una sesión activa (Hatha, Vinyasa) como enfriamiento. O practicarlo en días de descanso de entrenamientos más intensos. También puedes hacer solo sesiones restaurativas (ej. 2-3 veces por semana) como práctica principal. No hay reglas fijas.
Es común al principio (y puede indicar que los props no están bien ajustados). Causas y soluciones:
Columna no sostenida adecuadamente: usa un bolster o mantas dobladas bajo la cabeza y la espalda.
Rodillas o caderas tensas: en postura del niño (Balasana), separa más las rodillas o pon un bolster bajo el torso.
Cuello incómodo: en posturas boca arriba, la cabeza debe estar a la misma altura que la columna (usa una manta doblada bajo la cabeza si es necesario).
Si el dolor es agudo o persiste más allá de la sesión: consulta a un instructor o fisioterapeuta. Puede haber una lesión subyacente que requiera adaptaciones específicas.