26 años cultivando Bienestar en San Luis Potosí.
Acro Yoga es una práctica que fusiona el yoga tradicional con las acrobacias y el masaje tailandés. Se realiza generalmente en pareja o trío, integrando posturas de yoga con equilibrios, elevaciones y vuelos, todo dentro de un marco de trabajo cooperativo, confianza y juego consciente. A diferencia del yoga individual, Acro Yoga enfatiza la conexión con el otro como parte central de la práctica.
El Acro Yoga nació a principios de la década de 2000 (alrededor del año 2003) en Montreal, Canadá. Surgió como una síntesis creativa dentro de la comunidad de artistas circenses y yoguis de esa ciudad.
Fue creado por Jason Nemer y Jenny Sauer-Klein, dos practicantes de yoga y acrobacia que buscaban unir ambas disciplinas en una práctica colaborativa y lúdica.
Jason Nemer venía del mundo del circo, la gimnasia y el yoga.
Jenny Sauer-Klein era instructora de yoga y también tenía formación en artes escénicas.
Juntos desarrollaron el método y fundaron la AcroYoga International en 2003, la organización que difunde oficialmente este estilo en el mundo.
El Acro Yoga combina tres elementos fundamentales:
Yoga Solar (Acrobacias): Posturas dinámicas de vuelo y equilibrio.
Yoga Lunar (Masaje Tailandés): Secuencias de estiramiento y masaje en el suelo, realizadas con consciencia y contacto compasivo.
Filosofía del juego y la confianza: La práctica se basa en la comunicación clara, el respeto de los límites y la cooperación, no en la competencia.
Objetivo principal: Crear conexión humana, divertirse, soltar el miedo y desarrollar confianza en uno mismo y en los demás.
Una sesión típica de Acro Yoga dura entre 60 y 90 minutos y suele estructurarse así:
Calentamiento individual (10-15 min): Movilidad articular, activación y respiración consciente (pranayama).
Práctica en pareja o trío (30-40 min): Exploración de posturas básicas, secuencias de vuelo y equilibrios.
Masaje tailandés o yoga lunar (10-15 min): El receptor se relaja mientras el compañero realiza estiramientos asistidos y presiones suaves.
Cierre y meditación (5-10 min): Integración, respiración consciente y agradecimiento.
Roles en Acro Yoga:
Base: Persona que se acuesta boca arriba en el suelo, usa pies y manos como plataforma de soporte.
Volador(a): Persona que es elevada por el base y realiza las posturas en el aire.
Spotter (observador): Persona que vigila y protege, especialmente en posturas nuevas o desafiantes, ayudando a prevenir caídas. (El spotter es opcional en posturas avanzadas, pero muy recomendado para principiantes.)
Trabajo en equipo: No es individual: requiere comunicación constante y colaboración.
Confianza radical: El volador debe confiar en el base, y el base debe confiar en su propio soporte.
Uso de manos y pies: El base usa sus pies (no solo manos) para sostener al volador.
No es competencia: Se celebra el éxito compartido, no la hazaña individual.
Juego consciente: La práctica es seria pero no rígida; se fomenta la diversión.
Seguridad primero: El spotter y las progresiones graduales evitan lesiones.
Principiantes:
Sí, con spotter y posturas básicas. No se necesita fuerza ni flexibilidad previa.
Practicantes de yoga
Sí, especialmente si buscan salir de la práctica solitaria.
Personas con miedo al contacto físico
Con precaución; puede ser terapéutico con un facilitador sensible.
Evitar su práctica en caso de:
Lesiones graves en columna o articulaciones. Es importante consultar con profesional de salud primero.
Mujeres embarazadas.
Ser consciente de que existe un riesgo de caídas y presión abdominal.
No se requiere ser "acróbata". Lo más importante es la comunicación y la voluntad de aprender en equipo.
Jason Nemer: Cofundador, maestro principal de AcroYoga International.
Jenny Sauer-Klein: Cofundadora, creadora del enfoque de "juego consciente".
Eugene Poku (Gato): Difusor en Europa y creador de secuencias creativas.
Chelsea Porter: Maestra internacional y formadora de instructores.
México: Comunidades activas en CDMX, Guadalajara, Monterrey, Querétaro y San Luis Potosí.
Argentina: Fuerte comunidad en Buenos Aires, con festivales anuales.
Brasil: Escena muy activa, especialmente en São Paulo y Río de Janeiro.
Chile: Comunidad creciente en Santiago y Viña del Mar.
AcroYoga International: Tiene capítulos y maestros certificados en más de 40 países.
Web: acroyoga.org
Estudios de yoga y circo: Muchos estudios integran Acro Yoga como taller o clase regular.
Festivales: Existen encuentros anuales (ej: AcroYoga Festival en Europa, Latin American Acro Convention).
AcroYoga International Online: Cursos grabados y en vivo.
YouTube: Canales como AcroYoga International, AcroLove, Acro Revolution.
Instagram: Sigue hashtags como #AcroYoga, #AcroYogaMéxico, #AcroYogaBeginner.
Origen circense: Muchos de los primeros exponentes eran artistas de circo, no yoguis tradicionales.
¿Es realmente yoga?.: Algunos puristas del yoga tradicional critican que Acro Yoga prioriza la acrobacia sobre la espiritualidad.
Lesiones: Sin un buen spotter y progresión, aumentan las caídas y lesiones (principalmente en muñecas y hombros).
Dinámica de poder: Existe debate sobre roles fijos: tradicionalmente el base es más pesado/fuerte, pero hoy se promueve que cualquier persona pueda ser base o volador.
Vínculos afectivos: La práctica genera mucha cercanía física; en contextos no profesionales ha habido casos de malentendidos o límites cruzados. Por eso, los códigos de consentimiento son clave.
No. Las posturas básicas requieren más comunicación que fuerza. El base usa su esqueleto (no solo músculos) y el volador aprende a relajarse. Con progresión, la fuerza y flexibilidad llegan solas.
Sí. En talleres y clases siempre se rotan las parejas. También puedes practicar como spotter primero, o unirte a comunidades donde otros también buscan con quién volar.
Sí, con supervisión adecuada. Niños mayores de 8 años pueden practicar posturas básicas con un adulto como base o spotter. Ayuda a desarrollar confianza, coordinación y trabajo en equipo. Para niños pequeños, se recomiendan versiones adaptadas y en el suelo.